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sábado, 31 de diciembre de 2016

Cerrando el año con Adrián Quetglas. Una cocina de estrella

Cerramos un año más de buenos momentos gastronómicos, de comidas compartidas con amigos y familia pero también de ilusiones y porque no decirlo, desilusiones. Desde hace unos años la famosa guía roja nos tiene acostumbrados a sorpresas que no dejan indiferente a nadie. Gran parte de la crítica gastronómica balear es unánime al considerar una decepción que no le hayan dado la estrella a Santi Taura mientras que parece sorprendente que la mantenga "Es Fum". Desde estas líneas quiero aprovechar en este último día del año para mandarle un fuerte abrazo a Santi Taura, al que espero ver esta tarde cuando vaya a buscar el fabuloso menú de fin de año que nos tiene preparado para despedir el 2016. Con estrella o sin es uno de los grandes de nuestro panorama gastronómico Balear. Lo es por mérito propio y por aclamación popular y si no llamad e intentad hacer una reserva en fin de semana para el 2017.

Pese a estas consideraciones iniciales, no quiero desmerecer una de las nuevas estrellas con la que se   ha galardonado una vez más nuestra cocina balear, Adrián Quetglas. Al poco tiempo de que se hiciera pública la lista de los restaurantes premiados con una estrella llamé para hacer una reserva. La persona que me atendió por teléfono todavía no se lo creía.
Hacía unas horas que tenían una estrella y el teléfono no paraba de sonar. Local ruidoso, poca distancia entre las mesas y servilletas de papel... ¿Qué más da? La Guía Michelín al valorar una primera estrella se centra en la comida antes que en los detalles citados que no son menores pero que quedan relegados a un segundo plano. En palabras del propio chef, la esencia del proyecto es un bistró, una casa de comidas en donde se sirve una cocina creativa accesible al público general.

Nacido en la cocina de Sa Roqueta y forjado en restaurantes como la cuisine de Marie-Blanche de Broglie, el Quo Vadis en Londres del afamado chef Marco Pierre White entre otros y finalmente como sous chef en los fogones de Marc Fosh, la cocina de Adrián Quetglas se podría definir como un cruce de culturas y experiencias vividas.  Una cocina de autor con una materia prima de primera calidad, mezcla atrevida de ingredientes y emplatados a la altura de la estrella que ha obtenido son algunas de las características que me transmitió en cada uno de los platos del menú degustación que  probé hace unas semanas. 


La mousse de aguacate y wasabi con atún marinado y peras cru fue la apertura de una sinfonía de sabores a los que uno no está muy acostumbrado pero en la que ninguno desentona. Una combinación de sabores fresca ideal para abrir un menú degustación. 

La crema de trucha Atlántica con yema de rábano picante y caviar de keta dio paso al primero de los vinos del maridaje que escogimos. Sin duda el Javier Sanz, pese a ser un gran verdejo, no me pareció la mejor opción para una crema de textura cremosa perfecta pero de sabor potente. Perfecto el rábano picante, ligero pero notorio en el plato para cerrar una composición perfecta y de emplatado original. Sin duda alguna este plato pedía a gritos un chardonnay que no tardaron mucho en ofrecernos lo que me pareció un detalle reseñable.


El ecuador del menú fue un arroz cremoso de matanza con aire de aceitunas trancadas y pimientos crujientes. La verdad es que me sorprendió que nos ofrecieran la posibilidad de añadir trufa blanca porque hubiese desvirtuado un plato perfecto en donde se distinguían perfectamente todos los sabores perfectamente ligados con la espuma de aceitunas trencadas.

A estas alturas de la cena lo mejor estaba todavía por llegar, el bacalao gratinado con ali olí de remolacha, quinoa negra y jugo de setas se convirtió por aclamación en el mejor plato del menú pero  nadie sabía que lo mejor estaba todavía por llegar... 


Cuando digo lo mejor me refiero a la carrillera de ternera con Parmentier de hierbas frescas y batata espaciada. Probablemente la textura de esta carrillera será la mejor que he probado en mucho tiempo seguramente por la excelente cocción y al frescura que le conferían las hierbas. Un plato cuyos sabores cerraban una sinfonía que tuvo como corolario la batata espaciada que recuerda ese cruce de culturas que sin duda con gran acierto logra imprimir Adrián Quetglas en sus platos. Ya lo había probado en otras ocasiones, pero el Juan Gil D.O. Jumilla maridó a la perfección con un plato que bajo mi punto de vista fue la "estrella" del menú.






































De los dos postres que probamos me encantó el cítrico con yoghurt y hierba luisa y algo menos la tierra de sésamos con rosas y lichies aunque no desvirtuó para nada un menú que bien merece la estrella que le han dado al restaurante.


Algunos extrañamos otros tiempos de la guía roja en donde llegar a una primera estrella era también el premio a un elenco de aspectos que giran entorno a la mesa. Mantelería, vajilla, servicio, espacio, bodega... Sin duda los tiempos han cambiado, la cocina evoluciona y el montaje de los restaurantes también. Me quedo con una gran menú un chef de gran recorrido y una sinfonía de sabores solo superado por la compañía de la mesa. Despido este año gastronómico con la misma cita que inauguró este blog hace dos años: En la vida uno es lo que come,  cómo lo come y con quién lo come. ¡Feliz entrada de año a todos!

jueves, 24 de noviembre de 2016

Gala Michelín 2017. Martín Berasategui Rey, de nuevo.

Para unos estaba cantado y otros pensaban que nunca lo lograría. Coronado de nuevo, Martín Berasategui ha conseguido la tercera estrella Michelín en su restaurante de la Ciudad Condal; Lasarte. Nacido en San Sebastián y forjado desde los trece años en los fogones del restaurante familiar el Bodegón de Alejandro,  Berasategui ha conseguido ser el primer chef español en alcanzar las ocho estrellas Michelín. Detrás de su asesoramiento en el Lasarte ubicado en el lujoso hotel Monuments de Barcelona  está su Jefe de Cocina, el italiano Paolo Casagrande al que no hay que quitarle ni un ápice de mérito. Así fue reconocido ayer durante la gala celebrada en Gerona cuando el propio Martín Berasategui le puso la chaquetilla al chef italinao.

Así como el año pasado titulé la entrada de la gala de la afamada guía roja como Guía Michelín 2016 sin sorpresas, este año las ha habido, sobretodo en mi querida tierra de Mallorca. Cuando ayer por la tarde, nada más enterarme de las nuevas estrellas en la isla llamé al restaurante Adrián Quetglas para reservar mesa, todavía estaban en estado de catarsis. Mi tono de voz prudente a la hora de pedir mesa unido a mi manifiesto comentario "no sé si será posible" haciendo referencia a la mesa que pedí para dentro de dos semanas sorprendió a la persona que me atendió y que con gran alegría para mi persona me confirmó que tenía mesa. Sin duda alguna ayer a esas horas todavía no eran conscientes de dos cosas: En breve van a empezar a tener una buena lista de espera y a ese menú de 35€ que tienen le quedan menos días que a Obama en la Casablanca. El elenco de estrellas mallorquinas se completa con la primera estrella para el restaurante Argos del Puerto de Pollença que se une a las quince nuevas que se han dado en esta edición a nivel nacional.

Cinco restaurantes han alcanzado la segunda estrella; Annua premiando de nuevo la labor de Óscar Calleja fusionando la cocina cántabra y mexicana, L'Escaleta en Cocentaina, Bon Amb en Jávea y el Dstage de Diego Guerrero.

En un par de semanas escribiré la crónica de uno de nuestros nuevos premiados. Feliz y estrellada semana a todos.



jueves, 26 de noviembre de 2015

Guía Michelín 2016. Sin sorpresas

Llevábamos semanas comentando por los corrillos gastronómicos que este año sería de transición en la nueva Guía Michelín 2016 y así ha sido. Bien es cierto que en las quinielas sonaba con fuerza la tercera estrella del Mugaritz y no ha llegado; cuestión de tiempo. Sí ha llegado la segunda para Coque premiando de esta manera la trayectoria meteórica de Mario Sandoval sobre quien los jueces dicen haber premiado "Una cocina contemporánea con raíces madrileñas, con increíbles juegos cromáticos y exquisitas presentaciones".

Tampoco ha sido una sorpresa la segunda de Fernando Arellano al mando de los fogones del Zaranda que una década después de haber conseguido la primera estrella en Madrid, alcanza la segunda gracias a "Una cocina de autor, de excelente técnica que busca la complejidad con la calidad de los productos locales, para conseguir sorprendentes fusiones de sabores".

Hablamos de año de transición porque este año, los inspectores han decidido engrosar la parte baja de la pirámide de la Guía Roja creando nuevos proyectos con trayectoria y seguir fomentando las ilusiones de cocineros que se dejan la vida por conseguir el triple estrellato que tan solo ostentan algo más de 100 restaurantes en todo el mundo. Así, entre los manteles españoles que en esta ocasión han accedido al Olimpo gastronómico con su primera estrella destacan Hoja Santa con el que Albert Adriá consigue así una estrella para el restaurante mexicano en Barcelona, el Ermitaño (Benavente, Zamora) o Casa Marcelo en Galicia.


Hasta cuatro nuevas estrellas han caído en Andalucía en donde destaca la del Messina en Marbella y el Acánthum en Huelva. En esta ocasión el País Vasco solo ha sido galardonado con una nueva estrella por la cocina del restaurante Zárate.


Mantenemos nuestras tres estrellas y uno de mis favoritos por el que siempre he apostado y que por primer año de manera seria aparecía en las quinielas tendrá que esperar, Santi Taura en Lloseta (Mallorca).

viernes, 13 de noviembre de 2015

Restaurante Bibo, Marbella.

Más vale tarde que nunca... Empezamos un curso en el que intuyo habrá sorpresas importantes a nivel gastronómico tanto a nivel personal (Volveremos a las crónicas "Como en casa, ningún sitio" y a las gastroaventuras) como a nivel gastronómico nacional con la apertura de nuevos e interesantes locales y a una nueva gala de las estrellas Michelín que no dejará indiferente a nadie.

Hoy presento a un nuevo colaborador y crítico del Epicúreo, Pablo Mouhfoud. Pablo es una persona con gran criterio, amante de la cocina, con el que he compartido manteles y me alegra que nos escriba como observador para la zona de Marbella. Hoy os traigo una crónica sobre uno de los grandes de la gastronomía española: Dani García.

Restaurante Bibo, Marbella y Dani García
Pablo Mahfoud-Observador en Marbella

Buenas compañeros, me animo a escribir mi primera ¨critica¨para el Epicure, y que mejor que con Bibo, uno de los restaurantes estrella, desde que abrió hace aproximadamente dos años, de Marbella.Bibo es el bistró del galardonado chef con dos estrellas Michelin Dani Garcia, famoso también por sus colaboraciones con la cadena de comida rápida McDonalds. El restaurante se encuentra en uno de los lugares más bonitos de Marbella, el hotel Puente Romano, concebido por el principe Alfonso Hohenlohe en un principio como apartamentos  anexos a su hotel de lujo Marbella Club. Sin embargo El Señor Mouaffak Al Midani, uno de los clientes más frecuentes y favoritos del Marbella Club, mostró gran interés por el complejo Puente Romano y, después de muchas conversaciones con el Príncipe Alfonso, finalmente adquirió los apartamentos convirtiéndolos en el Puente Romano Beach Resort & Spa Marbella  en 1979.El corazón del complejo y su foco social era el auténtico Puente Romano del que tomó su nombre. Este antiguo puente del Siglo I, es un vestigio de la calzada romana que unía Roma con Cádiz, la Vía Augusta. Precisamente frente a este Puente Romano y junto a la Plaza Romana, se encuentra el restaurante, la terraza del mismo linda con la Plaza. 

LOCAL

El local en si es muy bonito, en el que pueden apreciar diferentes estancias.

   La terraza, cien por cien luz, cien por cien Andalucía, desde la que se puede admirar la plaza romana, uno de los nuevos centros neurálgicos de la noche Marbelli, sitio ideal para tomar la primera copa tras la cena.
   El Rincón de la Abuela, realmente dos mesas, las más especiales de BiBo, para reuniones familiares y de amigos, para hasta 6 comensales, compuestas por un sofa y sillas de corte clasico.
   Raw Bar & Oyster Bar, pegado a la cocina, aunque he de reconocer que nunca vi a nadie cenando o comiendo allí
   Cocktail Bar,  justo pegado a la entrada, perfecta para tomar el aperitivo o un cocktail antes de comer o cenar. Ideal también para cenar más informales

Para verano os recomiendo sin duda la terraza, en invierno cualquiera de las mesas del Rincón de la Abuela, ya que desde estas mesas se puede ver el ajetreo de la cocina (vista por supuesto). El local tiene mucha vida, música y bastante ajetreo que no molesta.

COMIDA

Bibo nace del segundo intento por parte de Dani Garcia de democratizar sus platos del restaurante gastronómico de dos estrellas.  La carta es variada pero no demasiado extensa, cosa que se agradece, de hecho ha ido variando a lo largo de estos dos años, reduciéndose a los platos que mejor representan la comida del chef y mejor aceptación tienen.

Mi recomendaciones son:

Brioche de rabo de toro. En mi opinión uno de los platos estrella del restaurante, obligatorio probarlos. Pan realizado en el mismo restaurante, según nos comentaron tardan unas 12 horas en preparar dicho pan. 

El rabo de toro suave y muy desmenuzado, fácil de comer, aunque lo que termina de redondear el plato es la salsa marca registrada de la casa.


Tartar de atún. Buenísimo con soja, yuzu y AOVE, gran detalle el acompañarlo de una yema de huevo, al estilo del steak tartar. 

Un imprescindibe son las Ostras vivas Gillardeau, buenísimas buen tamaño, sabor y como deben ser vivas con un poco de limón, servidas bien frías sobre una fuente de hielo.

Cangrejo Real de Noruega Glaseado, otro de los platos imprescindibles del restaurante, generosas patas de Cangrejo real aderezadas de nuevo con la salsa ¨DG¨. Aunque las mencionadas arriba son mis recomendaciones, es cierto que la carta es muy variada, tapas, raciones, pescados y mariscos, pizzas incluso, carnes a la brasa de encina.

POSTRES

Otro apartado importante, al menos para mi en un restaurante, son los postres y si son con chocolate mejor aún. El coulant de chocolate con nube de azúcar, es uno de los mejores que he tomado.

Otro plato imprescindible es el de helado de vainilla con nutella y palomitas caramelizadas, algo diferente pero buenísimo. Sin embargo el postre que más me ha gustado y sorprendido es el arroz con leche, cremoso, acompañado también por una nube de azúcar. Reálmente espectacular.

VINOS

La carta de vinos es extensa además de ofrecer la posibilidad de ampliarla con la carta del restaurante de dos estrellas michelín del chef que colinda con BIBO.
Si no lo habéis probado, recomiendo un vino de la sierra de Ronda, como el Pinot Noir o el Pago del Espino. Ambos con un precio -sobre todo en el caso del Pago del Espino- bastante razonable.


En definitiva, si estais en Marbella o teneis pensado venir, reservar con antelación (sobretodo en verano) en Bibo, no os vais a arrepentir, un restaurante con buena comida, buen ambiente y bien atendido. Una de las mejores maneras de acercarse a la comida de Dani García.