viernes, 25 de julio de 2014

Menorca Summer 2014 II. Caldereta de Langosta en el Café Balear

Segunda entrega de las vacaciones familiares en Menorca. Esta vez os traigo la fabulosa caldereta de langosta que comimos en uno de los sitios más recomendables de Menorca para degustar este mítico plato: El Café Balear. Como es bien sabido, en el Café Balear no se puede reservar mesa en la terraza, no así en las salas del interior. Quiero destacar aquí el buen servicio y atención que recibimos desde el mismo momento en que nos acercamos a reservar la mesa. En primer lugar por recomendarnos la hora a la que teníamos que ir para tener mesa en la terraza y en segundo lugar por sugerir tomar la caldereta con algo de arroz en lugar de pan lo cual me pareció una opción muy acertada. La caldereta de langosta es más difícil de espesar que la de bogavante al tener la carne más dura y compacta y no deshacerse con tanta facilidad.

La caldereta de langosta antes de ser un plato reservado a los paladares más exquisitos y exigentes fue el premio que podían permitirse los propios pescadores que proveían a sus vecinos de tan suculento manjar. De sencilla elaboración y  sencillos condimentos su único secreto es el ingrediente principal acompañado de productos locales de la tierra como el tomate de ferro. Hoy en día, después de una jornada por Ciutadella es un auténtico lujo poder hacer una parada en la terraza del Café Balear a degustar con tranquilidad su fantástica caldereta.


Pero estos momentos no serían Epicure si no fuera por la compañía. Un día fantástico por Ciutadella un Pulpo a Feira de entrante y unos buenos mejillones al vapor bien acompañados por un Agustí Torello rosado fueron el inicio de una gran velada gastronómica.
                   

La caldereta fue fantástica, un diez. La idea de echarle algo de arroz me gustó más que el pan, que es como la he tomado en otras ocasiones. Un kilo y medio (tres raciones) para cuatro personas fue más que suficiente, una vez más un acierto del camarero que nos atendió por la mañana cuando fuimos a hacer la reserva. Como no podía ser de otra manera, un Hoyo de Monterrey Petit robusto con un Gin Tonic de Citadelle y Fever Tree con un buen café expreso pusieron fin a una jornada que esperamos poder repetir el próximo verano.
                   

domingo, 20 de julio de 2014

Menorca Summer 2014. Langosta frita en el Jágaro (Mahón)

La semana pasada estuve en Menorca disfrutando de una fantástica semana de vacaciones en familia. Fueron unos días fantásticos en compañía de nuestros ya inseparables amigos en este tipo de viajes, Pitru, Carol y la niña de mis ojos, su hija Carlota. Gastronómicamente hablando, nada fue casual durante los días que pasamos en la más septentrional de las islas el archipiélago balear. Teníamos dos objetivos claros, tomar langosta en su versión frita y en caldereta. Para la primera de las opciones optamos por el Jágaro, uno de los restaurantes situados en el Puerto de Mahón que lleva veinte años cocinando la langosta de manera superior y que en en algunas ocasiones ha sido visitado por S.S.M.M. los Reyes de España (Tanto Juan Carlos como Felipe).

No sé quién tuvo la idea por primera vez de freír la langosta y acompañarla con huevos y patatas fritas pero desde luego me parece un plato superior. Para cuatro personas prepararon un kilo y medio que, junto con los huevos y patatas y unas ortiguillas de mar (Anémonas) de entrante completaron un menú que, a diferencia de la caldereta, se puede acompañar perfectamente de cerveza bien fría.

Un servicio diez y un buen Jack Daniels con un Hoyo de Monterrey Petit Robusto completaron una velada totalmente Epicure.

Restaurant Jágaro
Moll de Llevant 334 (Mahón)
07701-Menorca
971 36 23 90

viernes, 18 de julio de 2014

Montecristo Petit Edmundo-18 de Julio

La gente que me conoce sabe que soy amante de las costumbres y las tradiciones, sobretodo aquellas que nacen dentro del entorno familiar. En este sentido hace cuatro años inauguramos la tradición con mi padre de celebrar todos los 18 de Julio (San Federico, nombre de mi padre y hermano de gran tradición en mi familia paterna) fumando el habano que hoy os traigo en este post: Montecristo Petit Edmundo.


El Petit Edmundo es un habano con un grado de fortaleza y sabor medio, pese a que hay fumadores que opinan que va de medio a fuerte. La textura y la composición de las hojas son de las mejores Vegas finas del área de San Juan, Martínez y San Luis, de la provincia de Pinar del Río, en la región de la Vuelta de Abajo. 

Al igual que el resto del vitolario de Montecristo, el Petit Edmundo se elabora totalmente a mano con tripa larga. Debido a su generoso cepo, el tiro y la combustión son fabulosos y la ceniza es fuerte y compacta. Sin duda una de mis fumadas cortas preferidas junto con el Hoyo Petit Robusto. Esta noche disfrutaré uno. !Feliz onomástica a los Federicos!


Vitola de Galera: Petit Edmundo
Largo: 110 mm
Cepo: 52
Tiempo fumada: 45-50 min
Precio: 9,5€/unidad

miércoles, 16 de julio de 2014

La Bodeguilla-Palma de Mallorca

Después de casi un mes de inactividad (¡Prometo que no volverá a suceder!) vuelvo a la carga con un restaurante de Palma que fue el elegido para celebrar el día de mi onomástica el pasado 21 de Junio... ¡San Luis Gonzaga!. La elección fue arriesgada. Hacía tiempo que quería volver y, pese a que en su día probé el mejor solomillo de ciervo, el restaurante cambió de propietario y cocinero hace años, pero las referencias que tenía de algunos amigos eran buenas y tenía ganas de volver. La estética del local me encanta y cuadra perfectamente con el concepto de gastrobarra combinando con restaurante. La extensa carta de vinos da nombre al restaurante y combina los caldos más clásicos con algunos vinos de reciente aparición y que sorprenden por su calidad y su precio contenido como es el caso de Quinta Milú del que hablé hace unas semanas en este blog.

La carta de La Bodeguilla tiene una parte de tapas muy interesante. De entre todas, elegimos el taco de bacalao y albahaca tempurizado con tomate seco y carrillera ibérica con chocolate y vainilla. Solo estos dos platos ya valieron la pena y la experiencia de volver a un restaurante que, bajo mi punto de vista, podría ser uno de los referentes de Palma. El bacalao estaba exquisito un sabor nada agresivo de la albahaca y un tempurizado perfecto, nada aceitoso y crujiente.


La combinación de una carrillera con una cocción perfecta y una salsa de chocolate mezclada con el propio jugo de la carne fue un auténtico espectáculo.
De entre los platos principales escogimos el steak tártar y muslo de pato confitado con puré de anís, naranjas de Sóller y aceitunas verdes. Dos platos exquisitos de elaboración perfecta y buen emplatado. Un conjunto redondo que ratificó las expectativas que tenía cuando elegí el restaurante. El tártar tenía un corte a cuchillo perfecto y una suavidad fuera de lo normal. El muslo de pato estaba también perfectamente cocido pero lo que realmente me sorprendió fue el puré a base de anís y naranjas de Sóller. Si habitualmente el puré de patata es una guarnición ideal para cualquier ave de caza, especialmente el pato, la combinación con estos ingredientes lo convierte en una combinación perfecta. Sin duda, lo mejor de todo fue la compañía, mi mujer. Una noche epicure y una onomástica más.

La Bodeguilla
C/ San Jaime 3
07012-Palma de Mallorca
Telf: 971 718 274
Precio Medio: 40€

jueves, 19 de junio de 2014

Bar Mavi, tres generaciones, una historia y un buen variado.

Tenía una cuenta pendiente con mi querido Bar Mavi.  No será por la cantidad de buenos variados y Gin Tónics que he disfrutado en el local, amén de los habanos que han caído alguna vez en su terraza.  El 14 de julio de 1955 abría sus puertas un lugar que hoy, 59 años más tarde, sigue haciendo las delicias de la gente que disfruta con la comida mallorquina casera en un lugar sencillo. Podríamos decir que el Mavi es un Bar de toda la vida y viendo su historia no es de extrañar que sea de los bares-restaurante que ha mantenido la clientela desde sus inicios pasando esta crisis atroz que tanto daño ha hecho al sector de la restauración. Cuando Biel y Maria abrieron sus puertas servían cafés, algún zumo incluso ensaimadas. Se nutrían de trabajadores de s'escorxador, trabajadores de primer turno y de los tranvías. Los años pasaron, se abrió el polígono de Asima muchos negocios de la zona se trasladaron a las afueras de la ciudad. Cuando su hijo Jordi se casó con María, la hija del dueño del Colmado que por entonces se situaba al lado del Hostal Colón, la visión del negocio dio un giro arriesgado pero innovador en el barrio, el Mavi pasaba a ser un restaurante. Menú variado abundante y con bebida a un precio asequible. Así empezaron llegar clientes asiduos como los empleados de "Estructuras Adrover" o el Alcalde de Petra.

Los fines de semana ofrecían tapas y raciones: Riñoncitos, rebozados, croquetas, pica-pica y ensaladilla. Creédme si os digo que todos esos ingredientes mezclados en un plato pueden levantar sensaciones extraordinarias en vuestros paladares. Aquí en Mallorca conocemos este plato como un "variat". He vivido auténticos momentos epicure sentado en la terraza del Mavi, viendo pasar a la gente, mezclando la ensaladilla con la salsa del pica-pica y acompañando con un trocito de pan crujiente. Cerveza bien fría y un servicio diez...¿Qué más se puede pedir? Pues la verdad es que ayuda mucho que Biel Llabrés, tercera generación y actual propietario, sea un auténtico experto en ginebras. Cerca de diez ginebras premium así como una interesante selección de tónicas se esconden tras una barra que muestra las delicias que forman el plato del "variat".
La clave de un buen variado es que todo gire entorno a un elemento vertebrador. En esta ocasión este papel los desempeña a la perfección la ensaladilla que, bien dispuesta en el centro del plato, liga perfectamente y hace frontera con las diferentes salsas que suelen ser del pica-pica de sepia, de los callos y de los riñoncitos. La combinación de todos estos con los rebozados no desentona nada. Podríamos hablar aquí de maridajes, una copa de tinto... pero que queréis que os diga, un buen variado se toma con una cerveza bien fría y quien dice una dice un par de ellas. En el Mavi tomarse un variado viene acompañado de postre. Habitualmente cada día suelen preparar postres caseros, flan, puding, fruta, pero si he de elegir uno, me quedo con el sorbete de almendra. Aunque dedicaré otro día a este tema, aparte del menú diario que van rotando con dos platos, postres y bebida, en el Mavi bordan el frito mallorquín y el frito de sepia. Todos los miércoles aquellos de vosotros que gustéis de estos platos podéis degustar un "frit de sipi" que es un auténtico espectáculo.






Bar Mavi
C/ 31 de dicimebre nº 29
http://barmavisl.wordpress.com
971 29 00 05
Menú: 10,90€
Menú Plato del día: 8,40€
Menú "Variat": 8,40€



lunes, 16 de junio de 2014

Quinta Milú. Ribera del Duero


Hoy os presento un Ribera del Duero con unos 6 meses de barrica: Quinta Milú. Se trata de uno de los vinos del maridaje de la cena de mi amigo Emilio que publicamos el otro día (A bobo Y platillo). Según el somelier que les atendió, esta bodega cuida mucho la elaboración de sus vinos. De viñedos propios, no mezclan las uvas de las distintas parcelas y recuperan tradiciones ancestrales en su elaboración como es el pisado de la uva. El proyecto del viticultor Germán R. Blanco es un proyecto pequeño pero cargado de ilusión. Situado en el pueblo de la Aguilera (Burgos) se dedican a cuidar con esmero sus viñas de tempranillo con microvinificaciones en pequeños depósitos y mínimo intervencionismo.

Nota de cata crianza 6 meses:

Vino muy límpido, sin filtrar ni limpiar. No presenta ningún resto en la copa. Olor muy claro a cerezas o frutas rojas del bosque. Ribete con tono azulado violáceo. Bonito en copa. En boca es muy fácil de beber. Destaca su sabor a cereza. Según el sommelier quedó hace unos años entre los cinco mejores vinos del mundo en una cata a ciegas. El nombre del vino fue puesto en honor al hijo del propietario de la bodega.

En palabras de su propietario:

No hay dos añadas iguales y por supuesto no hay dos vinos iguales en nuestra bodega. Mandan las viñas...


viernes, 13 de junio de 2014

VI COOL by Sergi Arola-Madrid

Hace unos días tuve la ocasión de pasar una jornada intensa por tierras madrileñas. Esta vez la compañía a la hora de comer superó con creces el menú que degustamos. Vaya por delante que esta afirmación no se debe a que la comida no fuera buena si no que la compañía en la mesa fue inmejorable (¡Muchas gracias, Alejandra!). El lugar escogido fue el VI COOL by Sergi Arola. Tras el éxito del primer Vi Cool que abrió el cocinero barcelonés en 2007 en Roses llegó la apertura del nuevo local en la calle Lagasca de Madrid en el año 2011. El mérito de sendos locales no es otro que el que ha convertido a Sergi Arola en un Pionero dentro de este concepto de restaurantes...
¿O deberíamos hablar de gastrobarra? Cada vez más se está asociando el concepto de gastrobarra a la cocina de mercado en donde puedes disfrutar de productos de temporada, sencillos y bien preparados en una barra informal dentro del propio entorno del mercado, tal como os explicaba hace unas semanas en relación a mi visita al Pinotxo bar de la Boquería. Pero el concepto original es el de cocina sencilla, de calidad, bien elaborada, en formato ración y a precio contenido, esto es Vi Cool y este es el mérito de Sergi Arola. Optamos por tomar el menú de tapas. En mi opinión todo un acierto, sobretodo cuando es la primera vez que visitas un local de estas características. El menú de tapas estaba formado por siete platos más un postre. He de decir que ninguno de los que estábamos sentados en la mesa éramos fans de los vinos ecológicos, que conforman en su totalidad la carta del local. Nada grave teniendo en cuenta que todos los platos encajaron perfectamente con unas buenas cañas de cerveza bien  fría que nunca faltaron en la mesa, desde el primer plato al último, por lo que aprovecho para comentar que el servicio fue rápido y diligente en todo momento. La primera de las tapas del menú fue un carpaccio de Portobello en aceite de trufa blanca, piñones y parmesano. Una textura diez de la berenjena y un aroma de trufa nada fuerte que en ningún momento apagó el sabor de ninguno de los ingredientes del plato.

Otra de las tapas que sacaron junto con el carpaccio fueron unas croquetas caseras. Para mi el plato más "normal", elaboradas de manera no muy novedosa y con un emplatado mejorable. Eso sí, el sabor exquisito por lo que, teniendo en cuenta que el concepto es el de una tapa el conjunto fue más que correcto. El sabor de las croquetas contrastó de manera notable con otra de las tapas: Berenjena ahumada con carbón, piñones y balsámico. En esta ocasión el ahumado sí que llenaba toda la boca de sabor. Soy bastante fan de los ahumados pero entiendo que en el caso de este plato puede resultar demasiado potente. A mi particularmente me encantó el sabor a carbón del plato sobretodo en combinación con el pan de coca casero con tomate triturado de colgar.

A  partir de aquí la sucesión de platos fue contínua y todos me parecieron exquisitos. Desde la ensalada de tomate y atún ahumado hasta las alitas de pollo al mojo picón. Desde luego, el orden de los platos fue perfecto y la combinación de platos ahumados con platos más suaves y frescos como la ensalada o el pan de coca casero está a altura de las expectativas que te genera un local que va asociado al nombre de Sergi Arola. Puestos a hacer una sugerencia, hubiese tomado en primer lugar la berenjena ahumada con carbón acompañada del pan de coca casero.

Un momento especialmente destacable fue cuando llegaron las famosas Patatas bravas de Arola. Crujientes por fuera, cremosas por dentro y un alioli con sabor potente pero no excesivo. Una explosión contundente de sabor que no dejó a nadie indiferente y con una presentación muy buena. He de decir que en relación a esta famosa tapa, todavía figura en mi número uno las famosas bravas del Bar Tomás de Barcelona que a mucha honra llevan el "título" de las mejores bravas del mundo según el Wall Street Journal. Pese a todo, la expectativa que me había generado el probar las famosas patatas bravas de Sergi Arola quedó satisfecha con creces. Los langostinos rebozados al curry y menta fresca fueron un cambio de aire importante en el menú. Un rebozado crujiente y nada aceitoso. Eso sí, es una tapa que hay que comerse antes de que se enfríe pues el rebozado cambia bastante y pierde la textura que los hace tan especiales. 



Cuando en ocasiones comento que muchas veces, lo más sencillo resulta lo más bueno no es una afirmación gratuita. Las sardinas marinadas con aceite de tomate seco y orégano son un claro ejemplo de como la comida sencilla pero de calidad puede satisfacer y sorprender a los paladares más exigentes. Lo de paladar exigente lo digo por el resto de compañeros de la mesa. Algunos no era la primera vez que visitaban el local y ya me anunciaron que esta tapa me sorprendería positivamente. Nada más lejos de la realidad. Presentación original y materia prima de calidad.

Todavía estábamos comentando la suavidad y la textura de las sardinas cuando llegó otra tapa más.  El nuevo plato siguió la linea de la sencillez del resto de tapas y no con  menos originalidad: Albóndigas con chimichurri y fondue de queso de cabra. Me acuerdo perfectamente que lo primero que comenté es que esas albóndigas se podían comer perfectamente sin la fondue, haciendo referencia a lo jugosas que estaban y al sabor intenso de su carne. Sin duda, la salsa de queso de cabra aportaba un toque especial que hacía de esta tapa, un plato redondo. El emplatado y la presentación fueron bastante originales aunque el lecho de lechuga sobre el que reposaban las albóndigas era un poco caótico. Vamos, por poner un pero porque ya he comentado que el conjunto de esta tapa fue redondo.

Dentro del último grupo de tres tapas que nos sirvieron, la última que probé fueron las alitas de pollo al mojo picón. He de decir que no disfruté esta tapa como debería porque el protocolo me pudo. Pese a que es un tema de discusión abierto, hasta que no se cierre, las alitas de pollo y los muslos deben comerse con tenedor y cuchillo. Me sentí tentado en diversos momentos de meterles la zarpa pero me frenó un poco el no conocer mucho a los compañeros de la mesa que pese a todo, después de una jornada entera con ellos, parecía que nos conocíamos de toda la vida. Muchas gracias por vuestra compañía: Suso, Hans, Miguel y su mujer, Javier y sobretodo, Alejandra. Volviendo a las alitas, que os voy a decir a estas alturas de post que no os haya dicho ya antes...  originalidad pese a ser unas alitas. A primera vista esperas encontrar un rebozado fino y crujiente y lo que te encuentras es una carne jugosa con intenso sabor a mojo y sin prácticamente nada de rebozado. Desde luego, la materia prima ayuda a que este plato sea un plato redondo.

No tengo fotos del postre: Fondue de chocolate negro con frutas de temporada. Un plato que no guarda ningún misterio. El chocolate estaba en su punto y la fruta madura.

La conclusión final es que es un sitio diez en relación calidad-precio y servicio. Salí del lugar con ganas de volver y de enseñárselo a más personas. Un menú de tapas que deja saciado y completo, en un local agradable moderno y vanguardista con materia prima de calidad por 20€ más bebida... ¡No se puede pedir más! Si os dejáis caer por Madrid o vivís allí no dejéis de visitarlo porque podría convertirse en un imprescindible.





VI COOL by Sergi Arola
C/ Lagasca nº 32
Telef: 91 435 57 01
abierto todos los días
Menú tapas sin bebdida: 20€